Eva Anna Paula Braun (6 de febrero de 1912 – 30 de abril de 1945), Primera Dama en las últimas horas del Tercer Reich, conocida por ser la amante y única esposa legal de Adolf Hitler.]
Nació en Múnich, Baviera. Era la tercera hija de Franziska, una modista y de Fritz Braun, un maestro de escuela.
Termina de estudiar para secretaria, trabaja como asistente en el estudio fotográfico de Heinrich Hoffmann, el fotógrafo oficial de Hitler y ademas amigo de confianza de este y allí conoce al mismo Hitler, «un señor de cierta edad con un curioso bigote y un gran sombrero de fieltro» que le presentan como «el señor Wolf». En el año 1931 se convirtió en su amante.
Su relación con Hitler [editar]
Su relación con Adolf Hitler empezó en 1930, antes de la muerte de Geli Raubal, la sobrina de Hitler.
Era una mujer atlética, de una atractiva belleza pasiva, risueña y alegre, muy dada a participar de las fiestas sociales, aunque odiaba las reuniones políticas nazis, precisamente por no poseer la condición de esposa del Führer, Hitler confidenció a algunos íntimos que Eva Braun no era muy inteligente y que eso era conveniente para él.[cita requerida]
Hitler no se mostraba en público con ella por razones de prestigio, y tampoco en círculos restringidos si había alguna visita importante, así que pasaba el tiempo encerrada en los apartamentos de Hitler de Berlín, Múnich o en el Berghof. Cuando dejaba que apareciese a su lado la trataba como a una reina, y ademas de respetarla, siempre estuvo pendiente de que nadie le hiciera daño, porque en realidad la amaba. Hitler confió a su amigo Himmler que al morir volvería a reencarnar y que se casaría en la próxima vida con Eva Braun, "ya que en estas épocas le era imposible", denotando las crencias espirituales del dictador. [1]

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