
Clara Petacci (Claretta Petacci) (28 de febrero de 1912 - 28 de abril de 1945) fue la amante y compañera de Benito Mussolini.
Clara Petacci era una hermosa joven romana de familia de clase alta, y desde su juventud manifestó admiración hacia Mussolini, de quien tenía retratos en su cuarto.
A pesar de que Mussolini estaba casado, se las arregló para hacerse entrevistar y captar la atención del dirigente para rápidamente convertirse en amante del Duce, 29 años mayor que ella.
Se dice que cuando los partisanos capturaron a Mussolini en abril de 1945, ofrecieron a Petacci la posibilidad de escapar, pero ella la rehusó y expresó su deseo de compartir la suerte de su bien amado Mussolini. En el momento de la ejecución, ella trató de proteger a Mussolini con su cuerpo de las balas y recibió ella la primera descarga. El Duce fue ejecutado inmediatamente tras ella. Al día siguiente, 29 de abril de 1945, en Piazzale Loreto en Milán, los cadáveres de Mussolini y de Petacci fueron colgados boca abajo junto a otros cuatro.
En Dongo, el conde Pier Luigi Bellini della Stelle, jefe de los partisanos encuentra a Clara Petacci en el Ayuntamiento y ante la súplica de ella de querer morir con el Duce, el conde le jura que no tiene intención de matarlo, y que lo que piensa es entregarlo a las autoridades.
En una reunión mantenida entre miembros del Comité de Liberación Nacional y representantes del Cuerpo de Voluntarios de la Liberación celebrada en Milán se decidió que Mussolini sufriera una muerte violenta.
Clara Petacci era una hermosa joven romana de familia de clase alta, y desde su juventud manifestó admiración hacia Mussolini, de quien tenía retratos en su cuarto.
A pesar de que Mussolini estaba casado, se las arregló para hacerse entrevistar y captar la atención del dirigente para rápidamente convertirse en amante del Duce, 29 años mayor que ella.
Se dice que cuando los partisanos capturaron a Mussolini en abril de 1945, ofrecieron a Petacci la posibilidad de escapar, pero ella la rehusó y expresó su deseo de compartir la suerte de su bien amado Mussolini. En el momento de la ejecución, ella trató de proteger a Mussolini con su cuerpo de las balas y recibió ella la primera descarga. El Duce fue ejecutado inmediatamente tras ella. Al día siguiente, 29 de abril de 1945, en Piazzale Loreto en Milán, los cadáveres de Mussolini y de Petacci fueron colgados boca abajo junto a otros cuatro.
En Dongo, el conde Pier Luigi Bellini della Stelle, jefe de los partisanos encuentra a Clara Petacci en el Ayuntamiento y ante la súplica de ella de querer morir con el Duce, el conde le jura que no tiene intención de matarlo, y que lo que piensa es entregarlo a las autoridades.
En una reunión mantenida entre miembros del Comité de Liberación Nacional y representantes del Cuerpo de Voluntarios de la Liberación celebrada en Milán se decidió que Mussolini sufriera una muerte violenta.

No hay comentarios:
Publicar un comentario